jueves, 27 de septiembre de 2012

Cierres

-Shh no digas nada! No hables. Calla. Ya! Espera.. No, no lo hagas, no le digas a nadie. A nadie.
Nadie puede saber sobre esto.

-Porque no?

-Porque los lasitmarias, o la lastimarias tal vez. Que se vayan, que corran, ellos pueden. Tu no, quedate.

-Pero quiero irme, quiero correr y gritar. Mi corazón esta oscuro, necesito decirselo a alguien.

-NO! Nadie debe saber, si lo haces es declarlo con la voz, es hacerlo verdad y no debe ser verdad. Ocultalo donde nadie lo vea.

-Pero me duele, el no quiere.

-Pues obligalo. Nadie puede curar de él ahora, solo tú. Ellos no tienen nada que ver. Yo se que no quieres lastimarlos.

-No quiero, pero yo estoy lastimada. Debo irme.

-A donde vas? VUELVE!

domingo, 2 de septiembre de 2012

Yo te sigo, compañera.

Sueño con que la luna se baje a bailar conmigo. Que sus manos blancas se tomen con las mías.
Y por ahora lo único que me sigue son ojos verdes que no quieren ver, no quieren. Nunca lo hicieron.

La luna entendería, ella sabe que se siente, estar sola y lejos, pero al mismo tiempo tan cerca. Ella sabe que se siente estar siempre tan reluciente pero detras de aquella sonrisa blanca se esconden muchas cosas que desde la tierra no se ven.

Ella también se queda en la oscuridad, esos días de luna nueva. A la espera de que las proximas noches sean distintas, cuando siempre son lo mismo. No abandona la esperanza.
Ella sabe que algún humano tomara la escalera y subirá a buscarla. Él anda por ahi.

Sabe que la va a acompañar a la oscuridad, y que se asombrara con su luz.
Todas las lágrimas secretas que ella ha derramado, y ninguno lo ha notado.

Ella ha visto al cielo y al mar juntos en la noche como si fueran uno, difuminandose, mientras ella sólo puede ser un reflejo en ellos, no más.

Y sin embargo es tan especial, como hay algunos que no lo pueden ver.

Ha visto desaparecer millones de estrellas, temiendo desaparecer como ellas.
Ella ha contemplado las noches de Romeo y Julieta, ha sido cómplice del suicidio de Ofelia y de Sibyl Vane, ha admirado a las heroinas romanticas, queriendo ser una de ellas.

Y el día que ella baje a bailar conmigo, será un día de luna nueva porque ella no estara en el cielo. Compartiremos nuestra realidad y sabremos que hay esperanzas. Que las lágrimas hacen bien. Que los bichitos de luz siempre estan, aunque se apaguen cada tanto. Que el viento no lo barre todo, y que las gotas no duelen.
Me besara los ojos y seguira soñando, y yo haré lo mismo por ella.