sábado, 25 de agosto de 2012

Veranos en Berlín

Estaba tan tranquila mientras dormía, su respiración lenta estaba al compás de la noche y el viento calido del verano entraba por la ventana haciendo bailar las cortinas blancas.
Todo había pasado tan rápido que apenas podía asimilar el momento. Mientras la miraba recorde todo lo que habíamos pasado juntos, el bar en donde nos conocimos, su vestido negro y su cabello rojo.
Es tan hermosa que duele, un dolor perfecto. Y yo me estaba alejando de este ángel, ángel que estuvo conmigo por más de 5 años.

Puse mi rostro contra su pelo y senti el aroma a rosas que lo inunda. Bese su piel tersa y blanca, su piel perfecta como toda ella. Toque sus labios carnosos e intensos, esos labios que me hicieron sufrir las más grandes penas y me fueron como un terremoto para mi cuerpo.

Tome la valija que estaba sobre la silla al lado de la cómoda de nuestro cuarto, me paré sobre el umbral de la puerta y le dedique una mirada más. Que larga y dolorosa, que letal.

Al alejarme de la casa mi respiración comenzó a acelerarse y mis manos sudaban. Toda una vida sin vida.
Era lo mejor para ella, para mi alma y mis ganas de vivir. Ella se merece todo lo que yo no puedo darle. Tan importante como el oxigeno en el aire.

Llegue a la estación de trenes y me tomé el primero que partía hacia Berlín. El solitario tren me esperaba con sus luces tenues y amenazantes, predicantes de un futuro triste.
Las butacas verdes y añejas ya no me eran tan comodas como antes, todo era distinto ahora.

Al llegar a Berlín la gran estrella no se había asomado, así que lleve mi destino hacia un bar en el centro de la ciudad.
El lugar era chico, y el rojo predominada. Las lamparas de pared pequeñas eran las únicas que dejaban ver a mis ojos y gracias a ellas pude distinguir a una mujer sentada en la barra.
Me acerque para observarla mejor, su pelo rojo brillante caia como una cascada por su espalda. Allí estaba ella con sus piernas blancas y aquel vestido oscuro sobre la butaca de aquel bar.
Volvio el rostro y sus ojos me llenaron como una brisa de noche de verano. Desde aquella noche la amé por siempre.

viernes, 3 de agosto de 2012

Una entrada razonable.

Hace unos días caí en la cuenta de que verdaderamente a nadie le importa lo que hagas y cómo lo hagas. Menos porqué.
Hay días en los que te matas para que lo noten, para que lo aprecien, y ellos siguen mirandose la nariz.

Momentos en que te sentis bien ayudando, todos esos días en que nunca les levantas la voz, los comentarios tranquilos que siempre hiciste. Pero ellos siguen sin dar respuesta, o si es una respuesta muchas veces viene cargada de mala energía. Y la energía no solo me afecta a mí, si no también a ellos.

Estoy pensando en muchisimas personas que han hecho eso y nos los culpo, porque en realidad me dan lastima.
No se si alguna vez escucharon la canción "Never Enough" de Dream Theater pero es el ejemplo perfecto.
EVERYTHING IS NEVER ENOUGH.

Se que yo también lo he hecho, lamentablemente.

What would you say if I walked away?

Ayer casi me pongo a llorar escuchando "Corre". Es una canción de mierda, pero me hizo pensar en vos de una forma impresionante.
Hace mucho que no pensaba en vos, lo tenía superado. Y ayer me di cuenta que aunque ya lo haya superado, aunque no me duela tanto, siempre va a haber un poco de dolor en mí. Dolor en no haber sido suficiente para vos.

Yo siempre te quise tanto, te quiero tanto. Me preocupas y siempre lo vas a hacer. Pero siempre tuviste ese don de lastimarme. Me di cuenta que no me mereces, probablemente nunca lo hagas.
Que lo mejor es estar haciendo lo que haga, discretamente alejarme de vos por mucho que me duela.
Ya te lo dije cuatro veces, te dije cuatro veces lo mucho que me dolía tu actitud. Todas las veces me dijiste lo mismo y decidi confiar en vos.

Esta vez no, conmigo no.

De los dos tu siempre fuiste el más veloz, toma todo lo que quieras pero vete ya. Que mis lagrimas jamas te voy a dar. Asi que corre como siempre no mirés atrás, LO HAS HECHO YA y la verdad me da igual.

No me da igual, te quiero y te extraño. Pero estoy mejor así, de verdad. No puedo esperar que seas un buen amigo toda mi vida. Espero que algún dia te des cuenta. Y si no, supongo que seras feliz a tu manera.

Yo di lo que pude, y siempre estuve ahí. Asi que corre como siempre que no iré detras.

Tuve la reflexión de que si voy a hacer las cosas las voy a hacer por mí, y que realmente me siento orgullosa de como soy.